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EXPLICACIÓN VERDADERA DE LOS DIAS DE ROGELIO DE LEONARDO GARET
Por Walter Rela
La lectura de los treinta cuentos breves con los que Garet organizó su último libro, es un acto de felicidad. o de verdadero "goce estético", como diría mi maestro D. Pedro Herníquez Ureña, buen saboreador de las letras hispánicas. Quien esto escribe confiesa que no le resulta nuevo ni sorpresivo, el lenguaje, la sensibilidad, el ambiente ( ciudad y aledaños "salteños"), los personajes, hasta las situaciones más ingeniosas dentro de las previsibles. Sigo a Garet desde el principio (prosa, poesía, ensayo), lo introduje en mis antologías (sin reparos digo "exitosas" internacionalmente), no por amistad ( jamás lo hice con nadie ni lo haré), sino por su verdadera valía, por una personalidad definida, que da siempre a su obra un matiz reconocible. Creo que lo fue adquiriendo con el oficio de escribir, lo que no es decir poca cosa. Pero esa es la vida del creador auténtico, del investigador, del artista: talento natural, oficio, disciplina, constancia, exigencia y dureza consigo mismo. A Garet nunca lo vi comprometerse con otra cosa que con su creación, con el modelo de vida que eligió, aunque eso le signifique luchar tenazmente para imponerse, le lleve más tiempo, tenga que sortear más inconvenientes que los normales. Pero como dice el evangelista, construyó su casa en roca dura y no sobre arena movediza, que las aguas se encargan de arrasar. Estas reflexiones vienen a cuento del libro que acabo de leer y del que me comprometí a escribir una explicación verdadera (así como el gran Felisberto escribió una "falsa"). Lo que resulta en una primera lectura lineal ( sin entrar en la aguda psicología de sus seres) es la presentación de la vida natural de una ciudad y sus arrabales, que el autor conoce de primera mano. Nada es o parece ficción en un primer momento, al contrario, hay un empeño en mostrar a vecinos con vida sin demasiadas complicaciones (o problemas) personales, laborales, amorosos, conflictos morales, religiosos, políticos o económicos. Hay en el conjunto una suerte de armonía en la convivencia diaria de los habitantes de un pueblo, a los que nada ni nadie obliga a cambiar sus conductas sencillas, ni aparecer como protagonistas de tragedias inventadas desde afuera. Garet se muestra como fiel intérprete de cada uno de los diferentes personajes y aquí si entra el narrador de fibra, para enriquecer y distinguir a Carlos, ese increíble entrenador de gallos de riña, del curioso padre de Funes( reinventando a Borges con su pasión por la Banda Oriental), del fabuloso Negro ( con mayúscula), padre de un único hijo entre cuatro que aceptaba como suyos, o de la pechugona Mirtha García, que quería uno de los cachorros o la madre, si fuera posible, de esos perros luminosos, o Javier con su sombra azul a cuestas. En cuanto a situaciones creo entrever un aire "a lo Rulfo" en "Los muertos", por lo insólito del desenlace, aunque la creciente del río arrastrándolo todo, lo aleja de la aridez de "El llano en llamas". Elogio la imaginación de Garet para dejar a la historia, cualquier conjetura sobre el destino del cementerio fantasma, de lo que un día fue tierra de sepulcros y ya no es más. "Los días de Rogelio", parte que abarca los últimos cuentos, gira en torno a la vida de un niño pueblerino que como todos encuentra relación con otros ( en primer lugar sus padres, el tío Machín, Don Lemos, Zulema, Marcirio, el Mandinga, don Gómez, el Vaca, Bolívar y Morales). La anécdota cambia como la vida lo hace con sus circunstancias, pero la visión que nos da Garet del personaje central y sus satélites, es la de que cada cuento, si bien es una unidad, ésta queda encerrada dentro de un universo restricto y personal que se llama Rogelio, ser privilegiado al que Morales le prometió "regalar a Dios".
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WALTER RELA, Montevideo, 1922. Crítico, bibliógrafo, prof. en diversas Universidades del continente. De su numerosísima bibliografía: Guía bibliográfica de la literatura hispanoamericana desde el siglo XIX hasta 1970 (1971), César Vallejo: cronología anotada (1992), Personalidades de la cultura en el Uruguay-Humanistas y científicos (2002).
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